
Un día en el club, hablando con Cristina (Sidra) me contó las peripecias que tenia que hacer Sidra para llegar al cubo donde tenia el pienso. Era tan irreal que un perro de menos de medio metro pudiera escalar una columna de trastos para llegar a su recompensa, que le dije que de allí se podría hacer una tira cómica llamada “Las trastadas de Sidra” jejejeje
Estoy segura que si un día se juntaran todas esas anécdotas graciosas que nos han pasado con nuestro perros, crearíamos una colección de humor canino.
Por eso estoy orgullosa de ser la primera de ofrecer una de estas historias. Aunque seria una pena en que solo se quedara con una, siendo tantos los perros que conozco. Como el perro volador que atravesaba ventanas, o el escapista, o la que pastoreaba la Luna (estas referencias son verídicas).

Estoy segura que si un día se juntaran todas esas anécdotas graciosas que nos han pasado con nuestro perros, crearíamos una colección de humor canino.
Por eso estoy orgullosa de ser la primera de ofrecer una de estas historias. Aunque seria una pena en que solo se quedara con una, siendo tantos los perros que conozco. Como el perro volador que atravesaba ventanas, o el escapista, o la que pastoreaba la Luna (estas referencias son verídicas).

La estatua
Todo empezó, cuando en una tarde de verano paseando con mas gente y perros por Luzern (Suiza). Nos encontramos con una estatua de bronce de tamaño real de un pastor con un pequeño rebaño.
Nos hizo gracia y nos acercamos. Todos los perros estaban tranquilos, menos dos locas una de ellas Mica. Que con su pose de pastora se fue directo y a la que tubo una al alcance, le pego tal mordisco en la pata que sonó CLOK. Se quedó a cuadros “no se mueven”.
Yo pensaba que mi perra era lista. Jejejejej
Lo es a su manera.
Todo empezó, cuando en una tarde de verano paseando con mas gente y perros por Luzern (Suiza). Nos encontramos con una estatua de bronce de tamaño real de un pastor con un pequeño rebaño.
Nos hizo gracia y nos acercamos. Todos los perros estaban tranquilos, menos dos locas una de ellas Mica. Que con su pose de pastora se fue directo y a la que tubo una al alcance, le pego tal mordisco en la pata que sonó CLOK. Se quedó a cuadros “no se mueven”.
Yo pensaba que mi perra era lista. Jejejejej
Lo es a su manera.